
Esta mañana he leído dos artículos que creo invitan a la reflexión colectiva y el debate.
Os los transcribo para que podáis leerlos con mayor facilidad
Que lo disfrutéis, creo que vale la pena pensar en ello....
"El precio del petróleo acabará con las escapadas de fin de semana en avión"
La Vanguardia
Joel Albarrán Bugié | Barcelona | 26/06/2008
La energía que propulsa a las sociedades industrializadas va camino de convertirse en un lujo que obligará a realizar cambios en todos los niveles de la sociedad, según Joaquim Sempere, profesor de sociología en la carrera de Económicas de la Universitat de Barcelona y coordinador junto a Enric Tello del libro El final de la era del petróleo barato.
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"El precio del petróleo acabará con las escapadas de fin de semana en avión"
Joaquim Sempere, coordinador del libro 'El final de la era del petróleo barato'
-¿Cómo será la nueva era cuando termine la del petróleo barato?
-Estamos avocados a una transición, este modelo es insostenible porque se acabará la materia prima. No se acabará de golpe, porque los depósitos de petróleo no son como una botella que se vacía del todo: va quedando el más profundo, el más difícil de extraer y de refinar. Mucho antes de que se acabe, el petróleo adquirirá unos precios prohibitivos. Podría ser, pero no es seguro, que los actuales precios ya sean un indicio de esto, aunque ahora puede haber factores especulativos y políticos.
-Las protestas de transportistas y pescadores demuestran que no es una cuestión exclusivamente macroeconómica.
-Pese a las molestias, es un elemento pedagógico para la gente porque da la imagen de lo que puede pasar si no se toman medidas preventivas.
-¿Tan dependientes somos del petróleo?
-Mucho más de lo que parece. Un ejemplo paradójico es el de la agricultura. Vivimos en sociedades donde sólo entre el 2 y el 5% es agrícola, cuando hasta la revolución industrial esta proporción iba del 70 al 80%. Ahora conseguimos unos rendimientos extraordinarios en parte gracias a la mejora genética, pero también a que la agricultura está muy mecanizada y utiliza fertilizantes y plagicidas. Los alimentos que comemos se cultivan en grandes extensiones con tractores, lo que implica una dependencia del petróleo. Los grandes exportadores de grano son países industrializados como Estados Unidos, Francia, Canadá, Australia o Argentina.
-¿Y lo son gracias al petróleo?
-Gracias al petróleo. Y esto se está cargando la pequeña agricultura familiar tradicional. Una gran parte de la hambruna que hay en África se debe a la crisis de la agricultura familiar tradicional, que es menos productiva pero da más autosuficiencia.
-¿Los países industrializados tendrán que replantearse la producción agrícola?
-Sí, claro, es un modelo sumamente vulnerable. Hay explotaciones inmensas de miles de hectáreas, incluso tractores que van sin conductor, controlados a distancia.
-Este tipo de predicciones hasta ahora parecían ciencia ficción, pero de repente todo parece más real.
-¡Y tanto! Supongo que la brusquedad con la que se ha producido esto tiene que ver con factores especulativos. Hay gente que aprovecha el clima del final de la era del petróleo para explotarlo, pero no me fiaría demasiado de que sólo sean factores especulativos. Es posible que ya hayamos entrado en la era del declive de la producción de petróleo.
-¿Quiere decir que el cénit del petróleo ya se ha producido?
-Hay gente que dice que estamos en este momento o que incluso ya se ha pasado, que ya estamos en la curva descendiente.
-¿Qué es el cénit del petróleo y qué implica?
-Es una teoría que inventó un geólogo norteamericano llamado Hubbert, que previó que hacia el año 70 se habría extraído aproximadamente la mitad del petróleo del subsuelo de los Estados Unidos y que la otra mitad sería menos fácil de extraer y tendría un coste más alto de extracción y refinamiento. A la vez que la oferta bajaría, los precios crecerían de forma inexorable. Es lo que se produjo en el año 70.
-¿Se confirmó?
-Se confirmó de una forma casi exacta, así que es una teoría ya aceptada. Si estuviéramos ya en el cénit del petróleo la demanda cada vez estaría más alejada de la oferta, cosa que todavía no pasa. El precio subiría de forma irreversible y esto sí que podría estar pasando.
-¿Cuál es el principal motivo del incremento del precio del petróleo?
-Es una suma de factores. Dicen que las industrias no renovaron su utillaje y ahora no tienen capacidad de refinamiento suficiente; la presencia de países emergentes con más demanda como India o China; el consumo no deja de subir también en los países ricos pese a las mejores en eficiencia... estos pueden ser algunos factores. También el nerviosismo que se ha creado con todo ello, añadido a la posibilidad que los países productores retengan la producción y jueguen especulativamente, cosa que también podrían estar haciendo las compañías.
-¿El dinero que han conseguido los países productores se ha distribuido correctamente?
-Ya se ve que más bien no, que en general no se ha distribuido correctamente. El petróleo acostumbra a ser una maldición que genera corrupción.
-La película Mad Max imaginó cómo podía ser un futuro sin petróleo ¿Era realista?
-Creo que no, que todavía hay tiempo para hacer cambios y prepararse. Se ha creado una estructura social y territorial con excesivas interdependencias y necesidades de transporte. El modelo urbanístico disperso de suburbialización lleva a la gente a vivir lejos del centro de la ciudad, de las industrias y de las oficinas y la producción y el consumo están muy alejados. Estamos comiendo tomates y lechugas que han recorrido 2.000 kilómetros y esto no tiene ningún sentido. Se tendría que redimensionar la sociedad. Si no se hace conscientemente y planificadamente se hará de mala manera y sí se puede llegar a situaciones de tipo Mad Max.
-Hasta hoy las distancias dentro del mundo eran cada vez más pequeñas ¿el mundo vuelve a engrandecerse?
-Pienso que sí, que se tendrá que volver a una cierta autosuficiencia energética, alimentaria e industrial. Hoy en día, con los medios de comunicación informáticos, no tiene sentido que una cosa se fabrique en Japón y se consuma en Europa o viceversa.
-¿Esto afecta también a las personas?
-Sí, la escapada de fin de semana a París en avión pasará a la historia.
-¡Qué suerte ha tenido nuestra generación! ¿O que mal lo ha hecho?
-Qué mal lo hemos hecho. Tenemos que acostumbrarnos a satisfacernos con menos cosas, a consumir menos actividades y recursos, a aprender a disfrutar de otro modo. Esto incluso puede ser un progreso humano.
Creo que para poder debatir mejor vale la pena leer el articulo de nuestro admirado profesor
LA VIDA SIN PETROLEO - 27/06/2008
sociedad
http://www.alfdurancorner.com/
"Una parte de mi vida profesional la dediqué a la planificación estratégica , cuando las empresas de este país/territorio/estado no habían descubierto todavía las necesidades de esta función. Y ello me llevó a descubrir muy pronto que previsión y planificación eran dos conceptos muy distintos.
Prever es pronosticar, en tanto que planificar es incorporar al tiempo la voluntad de alcanzar un objetivo de una forma determinada.
En el tema de las energías (y en particular en el petróleo) se hace mucha previsión y poca planificación. Se discute sobre las reservas, sobre la opacidad de Arabia Saudí, sobre la relación coste/beneficio de las nuevas exploraciones, sobre el “peak oil” (capacidad máxima) de la producción, sobre la relación “precio barril de crudo/cambio del dólar” , sobre las necesidades crecientes de China e India. Se trabaja sobre un modelo cerrado, como si todas las variables estuvieran controladas de antemano.
Y no es así. El petróleo (combustible fósil) se está acabando. Sólo falta llegar a un acuerdo sobre cuando alcanzaremos el punto cero. Y entonces, ¿qué? .
Si seguimos con la pretensión de tomar el PIB como elemento motor del sistema, no hay salida razonable. Las energías complementarias más sostenibles (eólica, fotovoltaica, solar térmica) nunca podrán cubrir el vacío creado por el petróleo. La energía nuclear tiene dos grandes inconvenientes: qué hacemos con los residuos y dónde encontraremos suficiente uranio para hacerlas operativas.
El “scenario” más realista nos lleva a un cambio de paradigma. Una sociedad más equilibrada, donde la prisa sea sustituida por la buena gestión del tiempo. Donde la distancia entre el lugar en que vivimos y el sitio donde trabajamos sea mínima. Donde se consuma aquello que se produce más cerca. Donde el coche tenga poco protagonismo y se desarrolle la red ferroviaria. Donde dejemos de volar a Cancún y conozcamos mejor nuestro propio territorio. Donde se recupere la palabra y la vida vuelva a ser real y no virtual, como es ahora.
La otra alternativa es el abismo. Como manifiesta un capitoste en una lúcida viñeta de El Roto: “La destrucción del planeta es vital para la supervivencia del sistema. ¿Qué hacemos? “ .